Ayer por la mañana, en una conferencia que partía del tema (tremendamente rimbombante): El desarrollo emocional de la mujer en la sociedad actual, Doncella – Madre – Anciana, fueron surgiendo las cuestiones realmente importantes: ¿qué he hecho con mi vida, qué hago con ella, qué quiero hacer de aquí en adelante? Preguntas todas que se plantea cualquier ser humano con tiempo y ganas de pararse a pensar un poquito.
Pararse a pensar un poquito. Darse cuenta.
Porque esto lo hacemos ¿no? nos tomamos un momento en la vorágine de nuestro día a día para
poner nuestra atención en lo que hacemos, en la vida que estamos viviendo, en si somos o no felices, en si nos sentimos bien con nosotrxs mismxs, en si compartimos nuestra vida con las personas que amamos, en si nuestra pareja es quien queremos que sea y nuestra relación es la mejor que podemos tener y la que realmente deseamos…mil cosas.
Ah. Que va a ser que no lo hacemos.
Ni un momento ni medio.
Que preferimos hacernos lxs locxs a prestarnos atención no vaya a ser que no nos guste lo que vemos.
Que es más fácil rodar con la vida que ir en la dirección deseada, porque esto último cuesta, supone un esfuerzo ímprobo: decidir hacia dónde quiero ir, pedalear para llegar y, una vez allí ¿qué?
Voluntad.
Intencionalidad.
Responsabilidad.
Tomar las riendas.
Decidir, elegir y asumir las reacciones que mis decisiones, elecciones y actos provocan en mi y en lxs demás.
Con lo cómodo que es hacer lo que me dicen mis padres, mis amigxs, mi pareja, mis hijxs, mi gurú, lo que la sociedad entera espera de mi, para lo que me han educado, lo “políticamente correcto”.
Con el buen resultado que me está dando hacer siempre lo que los demás saben que voy a hacer (porque siempre he respondido de la misma forma), decir siempre las palabras que quieren escuchar, escuchar siempre antes de contar lo que a mí me pasa, estar siempre disponible para todxs excepto para mí…
Bufff a esto, esto sí que me da pereza.
Porque, al fin y al cabo, ¿de quién es la vida? MIA
¿quién tiene que vivirla? YO
¿cuál es mi objetivo en la vida? SER FELIZ
¿eso cómo se hace? NO TENGO NI IDEA
Vaya. Aquí damos en hueso. Quizás esto es lo que estoy evitando cada vez que no me paro a darme cuenta de por dónde estoy andando, cuando me pregunto si soy feliz y me digo que la felicidad no existe, cuando me falta el aire sin saber porqué y me desespero, cuando prefiero no sentir mis emociones y las anulo, olvido, entierro, enmascaro o lo que sea, cuando elijo darle vueltas a las cosas en mi cabecita en vez de decidir qué hacer y buscar soluciones, cuando intento controlar infructuosamente cadasegundodecadadia de mi vida para poder sentirme segurx, cuando prefiero no comprometerme no sea que vuelvan a hacerme daño, cuando vivo un personaje en vez de mi realidad, cuando me preguntan ¿cómo estás? y respondo sistematicamente que bien, cuando no me permito llorar, cuando no te digo lo que me pasa por si te enfadas y me dejas…mil millones de cosas.
Ficción. En eso se convierte la vida si la interpretas a través de todos estos filtros. Ciencia ficción, de
hecho.
Si has leído esto y te has parado a pensar, parte de mi trabajo está hecho.
Del siguiente paso, hablaremos.







